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La Coctelera

La educación moral

De la educación moral

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De la educación moral
de Gabino Barreda

Además de sus deberes políticos, el ciudadano tiene otros más importantes que llenar, los deberes del orden moral, y es obligación del gobierno atender a esta necesidad, tanto o más que a las otras.

Se confunde generalmente la moral con los dogmas religiosos, hasta el grado de que para muchos ambas no sólo son inseparables, sino que vienen a ser una misma cosa; pero cuando se reflexiona sobre la inmensa variedad de religiones y sobre la uniformidad de las reglas de la moral; cuando vemos que los dogmas religiosos cambian esencialmente con los progresos de la civilización, desde el cándido fetiquismo primitivo o la adoración de los astros y el politeísmo que le sucedió, hasta el monoteísmo cristiano, y musulmán, o el deísmo y aun el panteísmo modernos, mientras que todos, a pesar de las profundas diferencias que los separan, se ponen de acuerdo en cuanto a los fundamentos de la moral, no puede uno menos de reconocer, que cualquiera que sea la íntima relación que entre unos y otros se haya querido establecer, debe existir entre ambas cosas una diferencia radical y una independencia que no puede menos de presentarse a los ojos de todo aquél que quiera fijar sobre esto su atención, ora examine el objeto de lo que forma la parte característica de las religiones, es decir, el culto y los dogmas, comparándolo con el objeto de la moral, ora tenga en cuenta la inconcusa variedad de los primeros y la evidente uniformidad de las reglas que sirven de base a la segunda.

No hagas a otro lo que no quieras que te fuera hecho a ti, decía Isócrates cuatro siglos antes de Jesucristo, como cosa que estaba ya universalmente recibida por fundamento de la moral. Imita al árbol de Sándalo que cubre de frutos al que le ataca a pedradas, dice uno de los más antiguos libros de los chinos. ¿Quién no reconoce en estas dos sentencias todo lo que hay de más sublime en las máximas de equidad, de humanidad y de amor al prójimo, en las doctrinas de Cristo? Y sin embargo, ¿quién podrá sostener que el politeísmo pagano o la idolatría de la China sean lo mismo que la religión de Jesucristo? Las religiones van cambiando en las distintas fases de la humanidad y sólo allí no cambian, en donde todo permanece estacionario, como en la India y en la China; pero las bases de la moral quedan las mismas, aunque sus consecuencias prácticas van perfeccionándose de día en día y más con los progresos de la civilización. Esta marcha desigual y aún independiente de la moral y de las religiones, prueba que ellas no son una misma cosa; pero la existencia de la multitud de ateos que han dejado en la historia, como dice Litrié, "irrefragables testimonios de profunda moralidad, y la de otros que cada uno hemos podido conocer y que, en punto a moralidad son por lo menos iguales a los mejores creyentes", no puede dejar la menor duda sobre su completa y cabal separación.

"La semejanza, dice Condorcet, entre los preceptos morales de todas las religiones y de todas las sectas filosóficas, bastaría para probar que aquéllos son de una verdad independiente de los dogmas de estas religiones y de los principios de estas sectas, y que el origen de las ideas de justicia y de virtud, y el fundamento de los deberes, se debe buscar en la constitución moral del hombre". —Condorcet, Progresos del entendimiento humano (traducción castellana). París, 1823, pág. 118.

Este deseo de Condorcet, de buscar en el hombre mismo y no en los dogmas religiosos la causa y el fundamento de la moral, o mejor diré, esta predicción de su profundo genio se ha realizado ya. Estaba reservado al genio de Gall venir a demostrar con argumentos irrefragables, fundados tanto en un análisis admirable de las facultades intelectuales y afectivas del hombre y en un estudio comparativo de los animales, que hay en éstos como en aquél, tendencias innatas que los inclinan hacia el bien, como hay otras que los impelen hacia el mal; que estas inclinaciones tienen sus órganos en la masa cerebral, y que el hombre no es por lo mismo un ser exclusivamente inclinado al mal, como lo habían supuesto los teólogos y los metafísicos, sino que hay en él, como lo había establecido el buen sentido vulgar, inclinaciones benévolas que le son tan propias como las opuestas.

  • * *

Todas las inclinaciones innatas de nuestra alma, ocasionan una solicitud constante de las facultades activas del individuo hacia aquellos actos que pueden satisfacerlas, independientemente de toda consideración de utilidad propia o de todo otro fin ulterior, sino simplemente por el placer que resulta de la satisfacción de una necesidad. Luego, si hay en nosotros esas inclinaciones benévolas al mismo tiempo que otras que les son opuestas y si como acabamos de ver, ambas tienen sus órganos respectivos, es claro que unos y otros ejercerán continuamente una solicitud que tiene por objeto la satisfacción de aquellas inclinaciones.

A la solicitud más o menos enérgica pero evidente de los buenos instintos, ejercida por medio de sus respectivos órganos, aun después de ejecutados ya los actos opuestos, es a lo que el buen sentido común, con una admirable sagacidad, ha llamado conciencia, limitándose así a consignar el hecho de un llamamiento interior al bien, sin formular teoría alguna para explicarlo. El espíritu teológico, haciendo intervenir en este caso el fundamento de su explicación universal (las influencias sobrenaturales), cree reconocer en este disgusto que después de una mala acción experimenta todo aquel que no esta empedernido en el vicio u ofuscado por un error, cree reconocer, digo, la mano de Dios que viene a tocar el corazón del pecador; incurriendo así en una grosera contradicción de la que en vano intentará salir por medio de sutilezas y de sofismas; pues, si la explicación que ellos dan fuera cierta, sólo los verdaderos creyentes gozarían del privilegio de oír la voz de la conciencia, lo cual es no sólo inadmisible, sino hasta ridículo. Felizmente no hay necesidad para hallar una explicación a esos movimientos internos benéficos de nuestra alma, de recurrir a la fatua suposición de que por el hecho casual de haber sido educados bajo tal o cuál creencia religiosa, tenemos el privilegio exclusivo de sentir solicitudes hacia el bien; sabemos ya que ellas son, como cualesquiera otras, el resultado de nuestra propia organización, y podemos ya darnos una explicación racional de la conciencia y sus remordimientos. Estas voces no expresarán para nosotros otra cosa que las exigencias de los buenos instintos ejercidos por medio de sus respectivos órganos, ya sea para obrar el bien, ya para reparar el mal; entablándose en uno y en otro caso una lucha interior que se hace tanto más penosa, cuanto más claro es el conocimiento del mal que queremos hacer o que hemos hecho ya.

Si pues, en cada una de nuestras acciones del orden moral se establece así una lucha entre las impulsiones de las dos categorías de órganos de que vengo hablando; y si recordamos que la solicitud ejercida por. un órgano cualquiera es proporcional a su respectivo desarrollo, es de una palpable evidencia que la indicación que naturalmente se presenta para lograr el perfeccionamiento moral del individuo y aun el de la especie, será desarrollar los órganos que presiden a las buenas inclinaciones, y disminuir en lo posible aquellos que presiden a las malas. Cualquiera que sea, en efecto, la teoría que uno se forme sobre la causa productora de los fenómenos intelectuales y morales del hombre, todos, desde los más radicales materialistas hasta los más puros espiritualistas, tienen hoy que admitir que sin el órgano no hay función y que ésta cesa cuando aquél desaparece o queda en la imposibilidad de obrar, y el estudio comparativo de la serie zoológica, así como las experiencias fisiológicas y los casos patológicos, demuestran que la función disminuye o aumenta en la misma proporción que el. órgano que a ella preside.

  • * *

Es un axioma de la ciencia biológica incontestable e incontestado, que todos los órganos se desarrollan con el ejercicio, al paso que se atrofian por la inacción, pudiendo hasta llegar a desaparecer cuando ella es absoluta y suficientemente prolongada. Esta es la explicación racional de un hecho vulgarísimo, la utilidad de la gimnástica para desarrollar el aparato muscular: ahora bien, es evidente que un maestro de gimnástica no ha menester saber cuáles y cuántos son los músculos que sirven para doblar el brazo, por ejemplo, ni qué situación guardan, ni qué figura tienen para lograr que ellos se robustezcan siempre que lo juzgue conveniente; bástale hacer ejecutar con la debida frecuencia el movimiento indicado y procurar que se vaya progresivamente venciendo una resistencia cada vez menor, para estar seguro con una certeza matemática, de que después de un cierto tiempo se habrá conseguido el resultado apetecido. Si aplicamos ahora estos mismos principios al conjunto de los órganos intelectuales y afectivos, es innegable que el mismo resultado se podrá obtener empleando los mismos medíos y que si dirigimos la educación de manera que los actos simpáticos o altruistas, como les llama Comte, se repitan con frecuencia, a la vez que los destructores y egoístas se eviten en lo posible, no se puede dudar que después de un cierto tiempo de esta gimnástica moral (permítaseme la expresión, que escandalizará, no dudo, a los espíritus pacatos y superficiales, que no quieren ver las cosas como son, sino como las aprendieron de sus nodrizas; pero que expresa perfectamente mi pensamiento), los órganos que presiden a los primeros adquieran sobre los que tienen bajo su dependencia los segundos un predominio tal, que en la lucha que se establece antes de decidirse a tomar una determinación, se acabará, en la mayoría de los casos, por ceder a las solicitaciones más enérgicas de los instintos benévolos, robustecidos por el ejercicio y que cada vez encontrarán así más facilidad de triunfar de sus rivales. Hacer predominar los buenos sobre los malos instintos, robusteciendo los órganos que presiden a unos, con mengua de los que tienen bajó su dependencia los otros; he aquí el objeto final y positivo del arte moral, objeto que se logrará con la práctica de las buenas acciones y la represión de las malas (de cuyo cuidado deben estar principalmente encargados los padres de familia), y con los ejemplos de moralidad y de verdadera virtud que se procurará presentar con arte en las escuelas a los educandos, excitándoles el deseo de imitarlos, no a fuerza de aconsejárseles ni menos de prescribírseles, sino haciendo que este deseo nazca espontánea e insensiblemente en ellos, en virtud de la veneración irresistible de que se vean poseídos hacia hombres cuyos hechos se les hayan referido. Porque tal es la condición de la naturaleza humana, que es capaz de los más grandes esfuerzos y sacrificios, siempre que el deseo de ejecutar los actos necesarios parezca nacer espontáneamente en su corazón, al paso que los más fáciles deberes llegan a ser una carga insoportable si sólo se cumple con ellos impelido por un precepto o por temor del castigo. El ideal, pues, del arte moral, sería hacer de tal modo preponderar las sugestiones de los buenos instintos, que el amor fuera siempre la guía irresistible de nuestras acciones.

No es difícil prever que este modo de comprender la influencia de las facultades intelectuales y morales del hombre, suscitara en no pocas personas la objeción de que ella es incompatible con la libertad individual y por lo mismo, inadmisible, pero esta dificultad desaparecerá bien pronto, si señalamos con claridad y precisión lo que debe entenderse por verdadera libertad.

Represéntase comúnmente la libertad, como una facultad de hacer o querer cualquiera cosa sin sujeción a la ley o a fuerza alguna que la dirija; si semejante libertad pudiera haber, ella sería tan inmoral como absurda, porque haría imposible toda disciplina y por consiguiente, todo orden. Lejos de ser incompatible con el orden, la libertad consiste en todos los fenómenos, tanto orgánicos como inorgánicos, en someterse con entera plenitud a las leyes que los determinan. Cuando dejo caer un cuerpo sin sujetarlo ni estorbarle de otro modo su marcha, baja directamente hacia el centro de la tierra con una velocidad proporcional al tiempo; es decir, que se sujeta a la ley de gravedad y entonces decimos que baja libremente. Cuando pongo frente a frente y libres el oxígeno y el potasio, ambos manifiestan su libertad combinándose inevitable e inmediatamente; es decir, obedeciendo a la ley de las afinidades. Otro tanto sucede en el orden intelectual y moral, la plena sujeción a las leyes respectivas caracteriza allí, como en todas partes, la verdadera libertad. No es uno dueño de dar o rehusar su aquiescencia arbitrariamente a una demostración que se ha logrado comprender; la inteligencia, mientras conserva su estado fisiológico, no puede usar de su libertad de otro modo que convenciéndose de la verdad que así se le demuestra y exigir o aun pretender lo contrario, será siempre atacar nuestra libertad: así lo hacía, por ejemplo, la Inquisición, cuando en vez de razones daba tormentos a los que quería convertir, porque pretendía que la inteligencia no se sujetase a su ley normal, que le previene creer aquello sólo que le parece cierto. Si pasamos al orden moral, veremos que la misma imposibilidad de hacer arbitrariamente las cosas se presenta; el corazón amará siempre lo que cree bueno y rechazará lo que le parece malo sin poder eximirse nunca de esta feliz fatalidad, que es para él su ley como lo es la de la gravedad para el cuerpo de nuestro primer ejemplo: digan lo que quieran del libré albedrío los metafísicos, jamás llegarán a probar qué puede uno amar u odiar arbitrariamente, sin otra norma que un ciego capricho; todo lo que podrá suceder, será que al espíritu se presente como bueno y preferible lo que no lo es, ya sea en virtud del predominio habitual de las malas inclinaciones, o en fuerza de alguna pasión que nos impide juzgar rectamente de las cosas, y de aquí es precisamente de donde resulta la poderosa influencia de la buena educación, que obra justamente abatiendo aquellos y rectificando el juicio, con lo cual, lejos de ponerse un obstáculo a la libertad, no se hace otra cosa que favorecer, como he demostrado, su pleno desenvolvimiento; pues aquí, como en todo lo demás, el arte no consiste en cambiar las leyes naturales, sino en disponer las cosas de manera que el resultado de su inevitable cumplimiento venga a sernos provechoso. Así es que, al tratar de sacar ventajas de estos dos órdenes de funciones que la ciencia y la observación demuestran, no haremos otra cosa que fundar el arte moral sobre una base firme, demostrable y capaz de un continuo e indefinido progreso.

  • * *

Si el punto de vista especialísimo que me he propuesto no me exigiese imperiosamente abstenerme de largas consideraciones sobre estos tan interesantes puntos, yo podría mostrar aquí cómo las diversas religiones primitivas no han sido otra cosa que un modo espontáneo e inevitable de satisfacer una tendencia innata del hombre, que ha menester una explicación de lo que se ve y observa; cómo ellas han ido perfeccionándose bajo la influencia de la ciencia y cómo ésta ha ido de día en día invadiendo el terreno de aquéllas; yo mostraría que las religiones y el deísmo por una parte y el ateísmo y panteísmo por otra, aunque en apariencia inconciliables, vienen a padecer el mismo error en cuanto a la fuente de la moral, pues, en todos, el interés bien entendido del individuo es el que se procura poner en juego; en las religiones y el deísmo, ofreciendo un premio o un castigo eterno en otra vida futura, y en el ateísmo y panteísmo, tratando de persuadir que el modo más seguro de ser feliz en esta vida es el de conformar su conducta con las reglas de la moral; yo haría ver cómo en uno y en otro caso, las tendencias egoístas del individuo vienen a ser la base de la moral, mientras que las inclinaciones que Augusto Comte llama altruistas por oposición a las anteriores, es decir, las que instintivamente inclinan al hombre a amar a sus semejantes y a hacerles bien, quedan subalternadas a las primeras; de donde ha resultado que actos directamente contrarios al fin de la sociedad y del más refinado y despreciable egoísmo, hayan llegado a ser reputados meritorios y dignos de un hombre virtuoso, como dejar de heredera a su alma, por ejemplo, que es la fórmula de la avaricia de Ultratumba, explotada tan hábilmente hace algunos siglos por el clero católico, desde que habiendo perdido la pureza e independencia que lo había elevado tanto y tan justamente en la Edad Media, se apoderó de él la codicia de las riquezas y el deseo de mando. Pero lo dicho basta para que se vea con toda claridad que el divorcio entre la moral y los fundamentos sobrenaturales, que le dan todas las religiones y aun el deísmo o el moderno pitagorismo, puramente metafísicos y subversivos en que quieren apoyarla el ateísmo y el panteísmo, es no sólo posible y conveniente, sino de notoria urgencia; porque en el estado de anarquía religiosa actual, no puede ser ya justificable que la moral, verdadero fundamento de las sociedades, no tenga ella misma otra base que la de unas creencias perpetuamente rivales entre sí, siempre sujetas a una crítica recíproca y lo que es peor todavía, entregadas de hecho a un continuo y creciente desuso. Nada parece más natural, por el contrario, como que la ciencia, que es la única que ha logrado realizar lo que todas las religiones han intentado en vano, es decir, llegar a formar creencias verdaderamente universales, se apodere definitivamente de este ramo y procure hacer de él algo semejante a la astronomía o a la física, que en otro tiempo logró arrancar también del dominio teológico, y haciendo desaparecer de ella los fundamentos y las explicaciones sobrenaturales, consiguió poner de acuerdo a todo el mundo. Sólo la rutina de tantos siglos puede hacer concebible que hombres verdaderamente distinguidos, que pondrían el grito en los cielos si llegaran a persuadirse de que los fundamentos de la física, de la química o de una ciencia cualquiera, eran enteramente quiméricos y que en semejantes supuestos renegarían de estas pretendidas ciencias y de las artes quede ellas derivan, puedan continuar defendiendo que la más importante de todas las ciencias y la más útil de todas las artes, el arte y la ciencia moral, hayan de estar condenadas a no tener en la mayoría del género humano otra base ni otro resorte que unas creencias y unos dogmas que ellos mismos califican de absurdos. En efecto, escójase la religión o la secta que se quiera, y se verá desde luego que ella tiene en el conjunto del género humano más enemigos que partidarios, de suerte que para cada uno de los adeptos de una religión, la mayoría de los hombres no tiene, como acabamos de decir, otro aliciente ni otro fundamento de su moral, que un conjunto de creencias y de esperanzas fantásticas e imaginarias, pues cada uno no exceptúa de semejante calificación sino a sus propias creencias. Y sin embargo, hay quien crea de buena fe que sobre semejante cimiento es posible construir un edificio sólido y durable; y sin embargo, hay quien sostiene (y el número es crecido) que el gobierno debe exigir la enseñanza de un dogma religioso cualquiera, porque de otro modo toda garantía de moralidad desaparece.

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De la educación moral

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de Gabino Barreda

Además de sus deberes políticos, el ciudadano tiene otros más importantes que llenar, los deberes del orden moral, y es obligación del gobierno atender a esta necesidad, tanto o más que a las otras.

Se confunde generalmente la moral con los dogmas religiosos, hasta el grado de que para muchos ambas no sólo son inseparables, sino que vienen a ser una misma cosa; pero cuando se reflexiona sobre la inmensa variedad de religiones y sobre la uniformidad de las reglas de la moral; cuando vemos que los dogmas religiosos cambian esencialmente con los progresos de la civilización, desde el cándido fetiquismo primitivo o la adoración de los astros y el politeísmo que le sucedió, hasta el monoteísmo cristiano, y musulmán, o el deísmo y aun el panteísmo modernos, mientras que todos, a pesar de las profundas diferencias que los separan, se ponen de acuerdo en cuanto a los fundamentos de la moral, no puede uno menos de reconocer, que cualquiera que sea la íntima relación que entre unos y otros se haya querido establecer, debe existir entre ambas cosas una diferencia radical y una independencia que no puede menos de presentarse a los ojos de todo aquél que quiera fijar sobre esto su atención, ora examine el objeto de lo que forma la parte característica de las religiones, es decir, el culto y los dogmas, comparándolo con el objeto de la moral, ora tenga en cuenta la inconcusa variedad de los primeros y la evidente uniformidad de las reglas que sirven de base a la segunda.

No hagas a otro lo que no quieras que te fuera hecho a ti, decía Isócrates cuatro siglos antes de Jesucristo, como cosa que estaba ya universalmente recibida por fundamento de la moral. Imita al árbol de Sándalo que cubre de frutos al que le ataca a pedradas, dice uno de los más antiguos libros de los chinos. ¿Quién no reconoce en estas dos sentencias todo lo que hay de más sublime en las máximas de equidad, de humanidad y de amor al prójimo, en las doctrinas de Cristo? Y sin embargo, ¿quién podrá sostener que el politeísmo pagano o la idolatría de la China sean lo mismo que la religión de Jesucristo? Las religiones van cambiando en las distintas fases de la humanidad y sólo allí no cambian, en donde todo permanece estacionario, como en la India y en la China; pero las bases de la moral quedan las mismas, aunque sus consecuencias prácticas van perfeccionándose de día en día y más con los progresos de la civilización. Esta marcha desigual y aún independiente de la moral y de las religiones, prueba que ellas no son una misma cosa; pero la existencia de la multitud de ateos que han dejado en la historia, como dice Litrié, "irrefragables testimonios de profunda moralidad, y la de otros que cada uno hemos podido conocer y que, en punto a moralidad son por lo menos iguales a los mejores creyentes", no puede dejar la menor duda sobre su completa y cabal separación.

"La semejanza, dice Condorcet, entre los preceptos morales de todas las religiones y de todas las sectas filosóficas, bastaría para probar que aquéllos son de una verdad independiente de los dogmas de estas religiones y de los principios de estas sectas, y que el origen de las ideas de justicia y de virtud, y el fundamento de los deberes, se debe buscar en la constitución moral del hombre". —Condorcet, Progresos del entendimiento humano (traducción castellana). París, 1823, pág. 118.

Este deseo de Condorcet, de buscar en el hombre mismo y no en los dogmas religiosos la causa y el fundamento de la moral, o mejor diré, esta predicción de su profundo genio se ha realizado ya. Estaba reservado al genio de Gall venir a demostrar con argumentos irrefragables, fundados tanto en un análisis admirable de las facultades intelectuales y afectivas del hombre y en un estudio comparativo de los animales, que hay en éstos como en aquél, tendencias innatas que los inclinan hacia el bien, como hay otras que los impelen hacia el mal; que estas inclinaciones tienen sus órganos en la masa cerebral, y que el hombre no es por lo mismo un ser exclusivamente inclinado al mal, como lo habían supuesto los teólogos y los metafísicos, sino que hay en él, como lo había establecido el buen sentido vulgar, inclinaciones benévolas que le son tan propias como las opuestas.

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Todas las inclinaciones innatas de nuestra alma, ocasionan una solicitud constante de las facultades activas del individuo hacia aquellos actos que pueden satisfacerlas, independientemente de toda consideración de utilidad propia o de todo otro fin ulterior, sino simplemente por el placer que resulta de la satisfacción de una necesidad. Luego, si hay en nosotros esas inclinaciones benévolas al mismo tiempo que otras que les son opuestas y si como acabamos de ver, ambas tienen sus órganos respectivos, es claro que unos y otros ejercerán continuamente una solicitud que tiene por objeto la satisfacción de aquellas inclinaciones.

A la solicitud más o menos enérgica pero evidente de los buenos instintos, ejercida por medio de sus respectivos órganos, aun después de ejecutados ya los actos opuestos, es a lo que el buen sentido común, con una admirable sagacidad, ha llamado conciencia, limitándose así a consignar el hecho de un llamamiento interior al bien, sin formular teoría alguna para explicarlo. El espíritu teológico, haciendo intervenir en este caso el fundamento de su explicación universal (las influencias sobrenaturales), cree reconocer en este disgusto que después de una mala acción experimenta todo aquel que no esta empedernido en el vicio u ofuscado por un error, cree reconocer, digo, la mano de Dios que viene a tocar el corazón del pecador; incurriendo así en una grosera contradicción de la que en vano intentará salir por medio de sutilezas y de sofismas; pues, si la explicación que ellos dan fuera cierta, sólo los verdaderos creyentes gozarían del privilegio de oír la voz de la conciencia, lo cual es no sólo inadmisible, sino hasta ridículo. Felizmente no hay necesidad para hallar una explicación a esos movimientos internos benéficos de nuestra alma, de recurrir a la fatua suposición de que por el hecho casual de haber sido educados bajo tal o cuál creencia religiosa, tenemos el privilegio exclusivo de sentir solicitudes hacia el bien; sabemos ya que ellas son, como cualesquiera otras, el resultado de nuestra propia organización, y podemos ya darnos una explicación racional de la conciencia y sus remordimientos. Estas voces no expresarán para nosotros otra cosa que las exigencias de los buenos instintos ejercidos por medio de sus respectivos órganos, ya sea para obrar el bien, ya para reparar el mal; entablándose en uno y en otro caso una lucha interior que se hace tanto más penosa, cuanto más claro es el conocimiento del mal que queremos hacer o que hemos hecho ya.

Si pues, en cada una de nuestras acciones del orden moral se establece así una lucha entre las impulsiones de las dos categorías de órganos de que vengo hablando; y si recordamos que la solicitud ejercida por. un órgano cualquiera es proporcional a su respectivo desarrollo, es de una palpable evidencia que la indicación que naturalmente se presenta para lograr el perfeccionamiento moral del individuo y aun el de la especie, será desarrollar los órganos que presiden a las buenas inclinaciones, y disminuir en lo posible aquellos que presiden a las malas. Cualquiera que sea, en efecto, la teoría que uno se forme sobre la causa productora de los fenómenos intelectuales y morales del hombre, todos, desde los más radicales materialistas hasta los más puros espiritualistas, tienen hoy que admitir que sin el órgano no hay función y que ésta cesa cuando aquél desaparece o queda en la imposibilidad de obrar, y el estudio comparativo de la serie zoológica, así como las experiencias fisiológicas y los casos patológicos, demuestran que la función disminuye o aumenta en la misma proporción que el. órgano que a ella preside.

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Es un axioma de la ciencia biológica incontestable e incontestado, que todos los órganos se desarrollan con el ejercicio, al paso que se atrofian por la inacción, pudiendo hasta llegar a desaparecer cuando ella es absoluta y suficientemente prolongada. Esta es la explicación racional de un hecho vulgarísimo, la utilidad de la gimnástica para desarrollar el aparato muscular: ahora bien, es evidente que un maestro de gimnástica no ha menester saber cuáles y cuántos son los músculos que sirven para doblar el brazo, por ejemplo, ni qué situación guardan, ni qué figura tienen para lograr que ellos se robustezcan siempre que lo juzgue conveniente; bástale hacer ejecutar con la debida frecuencia el movimiento indicado y procurar que se vaya progresivamente venciendo una resistencia cada vez menor, para estar seguro con una certeza matemática, de que después de un cierto tiempo se habrá conseguido el resultado apetecido. Si aplicamos ahora estos mismos principios al conjunto de los órganos intelectuales y afectivos, es innegable que el mismo resultado se podrá obtener empleando los mismos medíos y que si dirigimos la educación de manera que los actos simpáticos o altruistas, como les llama Comte, se repitan con frecuencia, a la vez que los destructores y egoístas se eviten en lo posible, no se puede dudar que después de un cierto tiempo de esta gimnástica moral (permítaseme la expresión, que escandalizará, no dudo, a los espíritus pacatos y superficiales, que no quieren ver las cosas como son, sino como las aprendieron de sus nodrizas; pero que expresa perfectamente mi pensamiento), los órganos que presiden a los primeros adquieran sobre los que tienen bajo su dependencia los segundos un predominio tal, que en la lucha que se establece antes de decidirse a tomar una determinación, se acabará, en la mayoría de los casos, por ceder a las solicitaciones más enérgicas de los instintos benévolos, robustecidos por el ejercicio y que cada vez encontrarán así más facilidad de triunfar de sus rivales. Hacer predominar los buenos sobre los malos instintos, robusteciendo los órganos que presiden a unos, con mengua de los que tienen bajó su dependencia los otros; he aquí el objeto final y positivo del arte moral, objeto que se logrará con la práctica de las buenas acciones y la represión de las malas (de cuyo cuidado deben estar principalmente encargados los padres de familia), y con los ejemplos de moralidad y de verdadera virtud que se procurará presentar con arte en las escuelas a los educandos, excitándoles el deseo de imitarlos, no a fuerza de aconsejárseles ni menos de prescribírseles, sino haciendo que este deseo nazca espontánea e insensiblemente en ellos, en virtud de la veneración irresistible de que se vean poseídos hacia hombres cuyos hechos se les hayan referido. Porque tal es la condición de la naturaleza humana, que es capaz de los más grandes esfuerzos y sacrificios, siempre que el deseo de ejecutar los actos necesarios parezca nacer espontáneamente en su corazón, al paso que los más fáciles deberes llegan a ser una carga insoportable si sólo se cumple con ellos impelido por un precepto o por temor del castigo. El ideal, pues, del arte moral, sería hacer de tal modo preponderar las sugestiones de los buenos instintos, que el amor fuera siempre la guía irresistible de nuestras acciones.

No es difícil prever que este modo de comprender la influencia de las facultades intelectuales y morales del hombre, suscitara en no pocas personas la objeción de que ella es incompatible con la libertad individual y por lo mismo, inadmisible, pero esta dificultad desaparecerá bien pronto, si señalamos con claridad y precisión lo que debe entenderse por verdadera libertad.

Represéntase comúnmente la libertad, como una facultad de hacer o querer cualquiera cosa sin sujeción a la ley o a fuerza alguna que la dirija; si semejante libertad pudiera haber, ella sería tan inmoral como absurda, porque haría imposible toda disciplina y por consiguiente, todo orden. Lejos de ser incompatible con el orden, la libertad consiste en todos los fenómenos, tanto orgánicos como inorgánicos, en someterse con entera plenitud a las leyes que los determinan. Cuando dejo caer un cuerpo sin sujetarlo ni estorbarle de otro modo su marcha, baja directamente hacia el centro de la tierra con una velocidad proporcional al tiempo; es decir, que se sujeta a la ley de gravedad y entonces decimos que baja libremente. Cuando pongo frente a frente y libres el oxígeno y el potasio, ambos manifiestan su libertad combinándose inevitable e inmediatamente; es decir, obedeciendo a la ley de las afinidades. Otro tanto sucede en el orden intelectual y moral, la plena sujeción a las leyes respectivas caracteriza allí, como en todas partes, la verdadera libertad. No es uno dueño de dar o rehusar su aquiescencia arbitrariamente a una demostración que se ha logrado comprender; la inteligencia, mientras conserva su estado fisiológico, no puede usar de su libertad de otro modo que convenciéndose de la verdad que así se le demuestra y exigir o aun pretender lo contrario, será siempre atacar nuestra libertad: así lo hacía, por ejemplo, la Inquisición, cuando en vez de razones daba tormentos a los que quería convertir, porque pretendía que la inteligencia no se sujetase a su ley normal, que le previene creer aquello sólo que le parece cierto. Si pasamos al orden moral, veremos que la misma imposibilidad de hacer arbitrariamente las cosas se presenta; el corazón amará siempre lo que cree bueno y rechazará lo que le parece malo sin poder eximirse nunca de esta feliz fatalidad, que es para él su ley como lo es la de la gravedad para el cuerpo de nuestro primer ejemplo: digan lo que quieran del libré albedrío los metafísicos, jamás llegarán a probar qué puede uno amar u odiar arbitrariamente, sin otra norma que un ciego capricho; todo lo que podrá suceder, será que al espíritu se presente como bueno y preferible lo que no lo es, ya sea en virtud del predominio habitual de las malas inclinaciones, o en fuerza de alguna pasión que nos impide juzgar rectamente de las cosas, y de aquí es precisamente de donde resulta la poderosa influencia de la buena educación, que obra justamente abatiendo aquellos y rectificando el juicio, con lo cual, lejos de ponerse un obstáculo a la libertad, no se hace otra cosa que favorecer, como he demostrado, su pleno desenvolvimiento; pues aquí, como en todo lo demás, el arte no consiste en cambiar las leyes naturales, sino en disponer las cosas de manera que el resultado de su inevitable cumplimiento venga a sernos provechoso. Así es que, al tratar de sacar ventajas de estos dos órdenes de funciones que la ciencia y la observación demuestran, no haremos otra cosa que fundar el arte moral sobre una base firme, demostrable y capaz de un continuo e indefinido progreso.

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Si el punto de vista especialísimo que me he propuesto no me exigiese imperiosamente abstenerme de largas consideraciones sobre estos tan interesantes puntos, yo podría mostrar aquí cómo las diversas religiones primitivas no han sido otra cosa que un modo espontáneo e inevitable de satisfacer una tendencia innata del hombre, que ha menester una explicación de lo que se ve y observa; cómo ellas han ido perfeccionándose bajo la influencia de la ciencia y cómo ésta ha ido de día en día invadiendo el terreno de aquéllas; yo mostraría que las religiones y el deísmo por una parte y el ateísmo y panteísmo por otra, aunque en apariencia inconciliables, vienen a padecer el mismo error en cuanto a la fuente de la moral, pues, en todos, el interés bien entendido del individuo es el que se procura poner en juego; en las religiones y el deísmo, ofreciendo un premio o un castigo eterno en otra vida futura, y en el ateísmo y panteísmo, tratando de persuadir que el modo más seguro de ser feliz en esta vida es el de conformar su conducta con las reglas de la moral; yo haría ver cómo en uno y en otro caso, las tendencias egoístas del individuo vienen a ser la base de la moral, mientras que las inclinaciones que Augusto Comte llama altruistas por oposición a las anteriores, es decir, las que instintivamente inclinan al hombre a amar a sus semejantes y a hacerles bien, quedan subalternadas a las primeras; de donde ha resultado que actos directamente contrarios al fin de la sociedad y del más refinado y despreciable egoísmo, hayan llegado a ser reputados meritorios y dignos de un hombre virtuoso, como dejar de heredera a su alma, por ejemplo, que es la fórmula de la avaricia de Ultratumba, explotada tan hábilmente hace algunos siglos por el clero católico, desde que habiendo perdido la pureza e independencia que lo había elevado tanto y tan justamente en la Edad Media, se apoderó de él la codicia de las riquezas y el deseo de mando. Pero lo dicho basta para que se vea con toda claridad que el divorcio entre la moral y los fundamentos sobrenaturales, que le dan todas las religiones y aun el deísmo o el moderno pitagorismo, puramente metafísicos y subversivos en que quieren apoyarla el ateísmo y el panteísmo, es no sólo posible y conveniente, sino de notoria urgencia; porque en el estado de anarquía religiosa actual, no puede ser ya justificable que la moral, verdadero fundamento de las sociedades, no tenga ella misma otra base que la de unas creencias perpetuamente rivales entre sí, siempre sujetas a una crítica recíproca y lo que es peor todavía, entregadas de hecho a un continuo y creciente desuso. Nada parece más natural, por el contrario, como que la ciencia, que es la única que ha logrado realizar lo que todas las religiones han intentado en vano, es decir, llegar a formar creencias verdaderamente universales, se apodere definitivamente de este ramo y procure hacer de él algo semejante a la astronomía o a la física, que en otro tiempo logró arrancar también del dominio teológico, y haciendo desaparecer de ella los fundamentos y las explicaciones sobrenaturales, consiguió poner de acuerdo a todo el mundo. Sólo la rutina de tantos siglos puede hacer concebible que hombres verdaderamente distinguidos, que pondrían el grito en los cielos si llegaran a persuadirse de que los fundamentos de la física, de la química o de una ciencia cualquiera, eran enteramente quiméricos y que en semejantes supuestos renegarían de estas pretendidas ciencias y de las artes quede ellas derivan, puedan continuar defendiendo que la más importante de todas las ciencias y la más útil de todas las artes, el arte y la ciencia moral, hayan de estar condenadas a no tener en la mayoría del género humano otra base ni otro resorte que unas creencias y unos dogmas que ellos mismos califican de absurdos. En efecto, escójase la religión o la secta que se quiera, y se verá desde luego que ella tiene en el conjunto del género humano más enemigos que partidarios, de suerte que para cada uno de los adeptos de una religión, la mayoría de los hombres no tiene, como acabamos de decir, otro aliciente ni otro fundamento de su moral, que un conjunto de creencias y de esperanzas fantásticas e imaginarias, pues cada uno no exceptúa de semejante calificación sino a sus propias creencias. Y sin embargo, hay quien crea de buena fe que sobre semejante cimiento es posible construir un edificio sólido y durable; y sin embargo, hay quien sostiene (y el número es crecido) que el gobierno debe exigir la enseñanza de un dogma religioso cualquiera, porque de otro modo toda garantía de moralidad desaparece.

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SEGURIDAD DE LA NACION
La
Constitución Bolivariana de Venezuela prevé lo relativo a la seguridad de la Nación
TÍTULO
VII DE LA SEGURIDAD DE LA NACIÓN Capítulo I De las Disposiciones Generales
Artículo 322. La seguridad de la Nación es competencia esencial y responsabilidad del Estado, fundamentada en el desarrollo integral de ésta y su defensa es responsabilidad de los venezolanos y venezolanas; también de las personas naturales y jurídicas, tanto de derecho público como de derecho privado, que se encuentren en el espacio geográfico nacional.

Art. 323. Consejo de Defensa De la Nación: Es el máximo órgano de consulta para la planificación y asesoramiento del Poder Publico en los asuntos relacionados con la defensa integral de la nación, su soberanía y la integridad de su espacio geográfico.
Armas de Guerra: Solo el Estado puede poseer y usar armas de guerra. Todas las que existan, se fabriquen o se introduzcan en el pais pasaran a ser propiedad de la republica……. Art 324 Constitucion de la Republica Bolivariana de Venezuela(CRBV)

ORGANO DE SEGURIDAD DE LA NACION:
Capítulo III. De la Fuerza Armada Nacional

Artículo 328. La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y la ley. En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación. La Fuerza Armada Nacional está integrada por el Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, que funcionan de manera integral dentro del marco de su competencia para el cumplimiento de su misión, con un régimen de seguridad social integral propio, según lo establezcan sus respectivas leyes orgánicas

ORGANOS DE SEGURIDAD CIUDADANA:
Capitulo IV De los Órganos de Seguridad Ciudadana


Órganos de Seguridad Ciudadana
Art 332 CRBV

Policía Nacional

CICPC

Bomberos

Protección Civil

Los órganos de seguridad ciudadana son de carácter civil y respetaran la dignidad y los derechos humanos, sin discriminación alguna.

La Fuerza Armada Nacional fundamenta todo su sistema de valores en el pensamiento y acción del Libertador Simón Bolívar, y en los precursores y contribuyentes de la República libre. Los principios a los que se apegan son los siguientes:

• Amor a la patria.
La Libertad.
• La
igualdad.
• La justicia.
• La paz internacional.
• La solidaridad.
• La lealtad.
• El honor.
• El espíritu de sacrificio.
• La vocación de servicio.
• Subordinación y respeto a los derechos humanos.

Es necesario señalar que los militares activos o en servicio activo tanto en la Reserva Nacional y la Guardia Territorial movilizada están subordinados al Presidente de la República. La Reserva Nacional y la Guardia territorial conforman un cuerpo especial o componentes especiales, y además son un complemento de la llamada Fuerza Armada Nacional Activa quien es la responsable de asegurar el dominio de los espacios vitales y defender los puntos más importantes a escala estratégica de la nación.

Misión de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana: La Fuerza Armada Nacional Bolivariana tiene como misión fundamental, garantizar la independencia y soberanía de la nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional. Art 3 Decreto con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional

La Fuerza Armada Nacional esta integrada o constituida por cuatro (4) componentes, que son: Art 29 LOFANB

Ejército Nacional Bolivariano
La Armada Nacional Bolivariano
La Aviación Nacional Bolivariano
La Guardia Nacional Nacional Bolivariano

Organización de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana: según Art 5 del Decreto Nº 6.239, con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, véase Nº 5.891 Extraordinario de la Gaceta Oficial de la Republica Bolivariana de Venezuela, del 31 de Julio de 2008

,

1.- Comandante en Jefe: El Presidente o Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela

2.- El Comando Estratégico Operacional : es el máximo órgano de planificación, programación, dirección, ejecución y control estratégico operacional específico, conjunto y combinado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, con ámbito de actuación en el espacio geográfico y aeroespacial de la Nación conforme a los acuerdos o tratados suscritos y ratificados por la República.

3.- Componentes Militares: Ejército, La Armada, La Aviación, La Guardia Nacional

4.- la Milicia Nacional Bolivariana destinada a complementar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la Defensa Integral de la Nación: La Milicia Nacional Bolivariana es un cuerpo especial organizado por el Estado Venezolano, integrado por la Reserva Militar y la Milicia Territorial destinada a complementar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la Defensa Integral de la Nación, para contribuir en garantizar su independencia y soberanía

5.-y las Regiones Militares, como organización operacional: Es un espacio del territorio nacional con características geoestratégicas, establecido por el Presidente o Presidenta de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana sobre la base de la concepción estratégica defensiva nacional para planificar, conducir y ejecutar operaciones de defensa integral, a fin de garantizar la independencia, la soberanía, la seguridad, la integridad del espacio geográfico y el desarrollo nacional.

De acuerdo a lo establecido en el estamento legal de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en la sección tercera del capítulo III, en lo que se refiere al Comando Estratégico Operacional, fueron creadas las regiones de defensa integral distribuidas de la siguiente manera:

1.- Región Central, conformada por los estados Miranda, Aragua, Yaracuy, Carabobo, Vargas y la Gran Caracas, comandada por el Mayor General (EJNB) Juan Vicente Paredes Torrealba

2.- Región Occidental, integrada por los estados Falcón, Lara, Trujillo, Táchira, Mérida y Zulia, bajo el mando del Mayor General (GNB) Luís Motta Domínguez.
3.- Región Los Llanos, formada por los estados Apure, Barinas, Portuguesa, Guárico y Cojedes, a cargo del Mayor General (AMNB) Jorge Arévalo Oropeza Pernalete.

4.- Región Oriental, conformada por lo estados Delta Amacuro, Sucre, Anzoátegui, Monagas y Nueva Esparta, comandada por el Almirante (ARNB) Pedro José González Díaz.

5.- Región Guayana, formada por los estados Bolívar y Amazonas, bajo el mando del Mayor General (EJNB) Félix Antonio Velásquez.

En que consiste el Sistema Educativo Militar

El Sistema Educativo Militar formará, capacitará y adiestrará a profesionales preactivos, responsables, conscientes del compromiso con la defensa integral y su participación activa en el desarrollo del país, logrando una formación integral e interdisciplinaria que los capaciten para interactuar con la administración pública ó privada; dicho sistema educativo se orientará hacia una sólida cultura humanística, científica, de investigación y espiritual, que promueva el liderazgo y la autogestión educativa, el desarrollo de las competencias, que facilite la adaptación de sus conocimientos a las transformaciones continuas de la ciencia y la tecnología, con énfasis en la observancia y respeto de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.

Necesidad e Importancia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana:

La Seguridad de la Nación venezolana está fundamentada en el desarrollo integral y en la corresponsabilidad entre el Estado y sociedad Civil, condiciones que promueven el goce y ejercicio de los derechos y garantías en los ámbitos económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar, correspondiéndole al Fuerza Armada Nacional como expresión militar del poder nacional en Venezuela, garantizar la independencia, soberanía nacional y el respeto a los más sublimes principios y valores expresados en el preámbulo y texto de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela como son el establecimiento de una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural, que consolide la libertad, la independencia, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia, el imperio de la ley y el mantenimiento de la paz.

Conceptos Básicos de Seguridad y Defensa:

PAIS: La palabra país puede referirse a un estado, una nación o a una región. Es el principal sinónimo de estado nacional: un área geográfica y una entidad políticamente independiente con su propio gobierno, administración, leyes, la mayor parte de las veces una constitución, policía, fuerzas armadas, l

Código de ética de la Fuerza armada Nacional

CÓDIGO DE ÉTICA DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL

1. Seré responsable, en todo momento, por mis actos u omisiones en que incurra directamente o a consecuencia de mis funciones.

2. Estudiaré con ahínco para lograr el perfeccionamiento militar, así como una mejor educación ciudadana.

3. Seré justo e imparcial en el trato con mis subalternos y no les ordenaré algo que atente contra su dignidad e integridad moral.

4. Seré honesto en todos los actos de mi vida profesional y privada.

5. Contribuiré con el perfeccionamiento y desarrollo de las Fuerzas Armadas Nacionales. No emitiré juicios, ni ejecutaré acciones que desdigan de su prestigio y majestad.

6. Cumpliré y haré cumplir la disciplina, la subordinación y la exactitud en el deber militar.

7. Profesaré, practicaré y enseñaré permanentemente la doctrina del Libertador Simón Bolívar, Padre de la Patria.

8. La verdad será la guía permanente de todas las acciones de mi vida.

9. Amaré a Dios, a mi Patria y a mi familia; serán mis valores supremos, les dedicaré esfuerzos y lucharé por ellos hasta la muerte si fuere necesario.

10. Seré defensor permanente de nuestra Soberanía, Integridad Territorial y de la Constitución y las Leyes de la República.

Este código constituye la obligación primordial en el Militar. Se debe reflexionar sobre cada uno de sus enunciados, lo que representan para su vida profesional y privada; y las obligaciones que se derivan en cada caso. Recordemos que la institución Militar constituye una reserva moral de la sociedad, que como tal es considerada y enjuiciada por el entorno social, y no se espera de sus integrantes menos que una conducta intachable y ajustada a los valores, costumbres y tradiciones características de la identidad nacional.

MORAL MILITAR

Conjunto de reglas que enseñan al personal militar a no apartarse de las normas y obligaciones que imponen el cumplimiento del deber y a alejarse de todo aquello que vaya contra la Institución militar. Se puede definir como el estado mental del individuo hacia sí mismo, sus compañeros, la vida con la Fuerza Armada y todas las otras cosas que le sean importantes.

La historia nos dice que el hombre se ha preocupado por diferenciar sus actitudes, sean éstas, buenas o malas, pacíficas o amenazadoras. Es así como sus primeras manifestaciones de moral van a la par de sus primeras manifestaciones religiosas y culturales, reflejando tal vez, lo que podría llamarse una inquietud social.

No existe moral sin la verdad, por ser la verdad el fundamento principal de la moral, en consecuencia, el militar debe rendir culto a la verdad como una condición indispensable en su desarrollo profesional. Todo ello proveerá a los Jefes de suficiente moral para actuar y decidir correctamente.

Para lograr y mantener un clima moral y saludable en la Institución Militar, la verdad y la honestidad deben existir en todos los aspectos del servicio. Es preciso, desde que se inicia la carrera, hacer cumplir los reglamentos y normas que rigen a los militares dentro y fuera de la Institución, y recordarla necesidad ajustarse a los principios morales y valores éticos que se predican en los diferentes Institutos de Formación.

La moral es un estado del espíritu y se conserva al cultivar altos valores de dignidad, lucir el uniforme con orgullo, vestir con corrección, ocuparse cada quien de su trabajo en el área de sus atribuciones, sin estar pendiente del de los demás, pues cada individuo tiene quien lo supervise, y sobre todo, cada uno tiene su propia conciencia, a la cual no se puede engañar.

EL PROFESIONALISMO MILITAR

Según Donald Bletz, el profesional militar viene a ser: "El oficial de carrera que se consagra a la experticia, responsabilidad y pertenencia de la profesión de armas". Sin embargo, esta estriba mucho más que en el simple hecho de pertenecer a la oficialidad; es una condición determinada en concordancia por el Oficial y su gobierno, y solo se dará a quienes posean la competencia necesaria y hagan un pronunciamiento incondicional de cumplimiento del deber. Es por esto, que la carrera militar es reconocida como un llamado especial, una devoción que lleva a la entrega total en aras de un ideal del deber, estando implícito el ofrendar la vida si es necesario.

Principios básicos que orientan la profesión Militar:

1. La profesión Militar es persé meritoria, la pertenencia y permanencia está definida por la capacidad y competencia del individuo; ofrece una absoluta igualdad de oportunidades en función a los méritos propios de cada quien.

2. La profesión Militar es un apostolado. Demanda una entrega total al logro de sus objetivos y una devoción a la observancia de los principios y valores que la caracterizan.

3. La profesión Militar no se basa en la percepción de un emolumento como contraprestación de los servicios prestados. El Oficial colocará el servicio de la Patria por encima de la percepción de un salario. Su mayor recompensa estará en la satisfacción del deber cumplido.

4. La profesión Militar persigue el servicio a la colectividad y a la nación, de acuerdo con lo establecido en la Constitución y las Leyes de la República. Por ello, el profesional Militar es un servidor público sometido a la autoridad civil legalmente constituida y ejerce sus funciones con resolución para lograr la seguridad y el bienestar de sus compatriotas.

5. La profesión Militar constituye un reservorio moral de la sociedad. El Militar debe apegarse de una manera irrestricta a los valores establecidos por la sociedad y siempre estará dispuesto al escrutinio de la colectividad.

6. La profesión Militar exige la observancia del Código Ético como una forma de consolidar la condición profesional de sus miembros y preservarlos. El Código es un excelente medio de clarificar las situaciones que puedan en alguna forma comprometer la ética profesional

NORMAS UPEL

RESUMEN DE NORMAS APA-UPEL

AUTORES: COMISIÓN ACADÉMICA

Lenguaje y estilo

ü Formal, redacción en tercera persona o, mejor aún, en infinitivo prefiriendo ‘los autores consideran’ o ‘se considera’. En trabajos de corte cualitativo es común la redacción en primera persona.

ü Evitar usar abreviaturas. Sólo se usan en las listas de referencia, notas al pie de página, aclaratorias entre paréntesis, cuadros y gráficos. (Vol., ed., pp.).

ü Uso de las siglas: primero se debe enunciar el nombre completo, seguido de las siglas entre paréntesis, en mayúscula y sin puntuación (UNA, ONU, UPEL, PNL).

ü La construcción de párrafos, puntuación, uso de letras mayúsculas y minúsculas deben ajustarse a las normas gramaticales.

ü La construcción de párrafos debe ajustarse a un mínimo de cinco (5) líneas y máximo de 12 líneas.

Márgenes

ü Para los lados superior, inferior y derecho: 3 centímetros y para el lado izquierdo: 4 cm

En la página de inicio de cada capítulo, el margen superior será de 5 cm.

ü La sangría al inicio de cada párrafo será de cinco (5) espacios en el margen izquierdo (utilice la función de tabulador).

ü La lista de referencias se trascribirá con sangría francesa de tres (3) espacios hacia la derecha.

Paginación

ü Todas las páginas se enumerarán en la parte inferior centradas (inicio de capítulo, cuadros, gráficos, anexos y la lista de referencias).

ü Las páginas preliminares se enumerarán con números romanos en minúscula en orden consecutivo, comenzando por la portada que se cuenta pero no se enumera. A partir de la introducción, llevan números arábigos, incluso los anexos.

Trascripción e impresión

ü Papel bond base 20, tamaño carta, color blanco. Letra preferiblemente Arial , Cournier o Times New Roman No. 12.

ü El resumen, la dedicatoria, agradecimiento, introducción, inicio de capítulo, índice general, lista de cuadros y/o gráficos, lista de referencia y los anexos deben comenzar en página nueva.

ü Usar espacio sencillo para citas textuales de más de 40 palabras, resumen, lista de referencias y nota de pie de página.

ü Cuando se enumeran varios elementos en un párrafo: Con letras entre paréntesis (a), (b). En párrafos separados: 1. [número y punto], con sangría de 5 espacios la primera línea.

Interlineado

ü El texto se escribirá a espacio y medio, así como entre cada autor en la lista de referencias.

ü No se dejará espacio adicional entre los párrafos del texto.

ü El espaciado triple se utilizará después de los títulos de capítulos, antes y después de los subtítulos, de los cuadros y gráficos.

ü Los títulos y subtítulos de más de dos (2) líneas se escribirán a espacio sencillo.

ü El título de los capítulos se escribirá en letras mayúsculas, mientras que los subtítulos sólo deben llevarla como inicial. En ambos casos debe utilizarse negrillas.

Presentación de cuadros y tablas

ü Deben ser incorporados dentro del texto y no al final del capítulo o en anexos. Los de pequeña dimensión se ubicarán entre párrafos y los de mayor dimensión en páginas separadas inmediatamente después de haberse mencionado.

ü Se enumeran en forma consecutiva, con números arábigos. Ejemplo Cuadro 3 o Tabla 4, se puede remitir a éstos utilizando paréntesis (ver Cuadro 3).

ü La identificación de los cuadros (Cuadro y número) se coloca en la parte superior, al margen izquierdo, en letras negritas normal. Después se escribe el título en letras itálicas o cursivas iniciando todas las líneas al margen izquierdo. Si el título tiene más de dos (2) líneas debe ir a un (1) espacio. Si continua en la otra página, no se repite el nombre, sólo se coloca Cuadro 3 (cont.).

ü En la parte inferior se debe escribir la palabra (Nota.) en itálica seguida de un punto para indicar la fuente donde se obtuvo la información. Ejemplo. Nota. Datos tomados de González (1999).

ü En la presentación de los cuadros se restringirá, en la mayoría de los casos, el uso de líneas verticales en la diagramación, para esto se utilizará el autoformato de tabla “Básico 1”

Presentación de gráficos y figuras

ü Se enumeran en forma consecutiva, ejemplo Figura 3 o Gráfico 4, se puede remitir a estos utilizando paréntesis (ver Gráfico 3).

ü La identificación de los gráficos (título y número) se coloca en la parte inferior, al margen izquierdo. El número del gráfico se escribe en letras itálicas o cursivas. Después en letra negrita normal se coloca el título, luego separado por un punto se escribe la referencia, de donde se obtuvo la información todo a espacio sencillo.

ü También se debe utilizar la leyenda para explicar las siglas, abreviaturas, símbolos o cualquier otra aclaratoria que permita su interpretación.

ü Se ordenan después del índice general como lista de cuadros o de gráficos (por orden alfabético).

Citas y Referencias

ü La utilización de citas textuales, así como su extensión deben estar plenamente justificadas.

ü Citas cortas, con menos de 40 palabras: se incorporan en el texto (“entre comillas” y el número de página puede ir al final de la cita o al inicio; depende de la redacción del encabezado).

ü Citas con más de 40 palabras van en bloque, sin sangría en la primera línea, a espacio sencillo y no lleva comillas). El bloque de cita lleva sangría de cinco (5 espacios) por ambos lados. Deberá separarse de los párrafos anterior y posterior por dos (2) espacios.

ü Cuando en la cita se omite algunas palabras se indica con una elipse: (...).

ü Las ideas del autor del estudio para clarificar la cita textual se escriben entre corchetes [ ].

ü Todas las citas realizadas en el texto deben aparecer en la lista de referencias. Cuidar la ortografía en los nombres de los autores y constatar bien el año.

ü Citas de tres (3) o más autores, la primera vez se deben nombrar todos. Luego se escribe sólo el apellido de quien aparezca de primero en el orden de autoría, seguido de cualquiera de estas expresiones: “et als”, “y cols” o “y otros”; y luego se coloca el año de la publicación.

ü Las ideas aportadas por múltiples autores se ordenan por orden alfabético separadas de punto y coma (Becerra, 1986; Blanco, 1990; Romero, 1992; Valdez, 2000).

ü Ideas de un autor expresadas en otra obra (Watson, citado en Lazarus, 1982). O si se prefiere Watson (c. p. en Lazarus, 1982). En la lista de referencias se cita a Lazaurus.

ü Pie de página se restringirán al mínimo.

ü La lista de referencias se organiza en orden alfabético, el apellido y la inicial del nombre. Sólo en mayúscula la primera letra.

ü Si un autor tiene varias publicaciones, se ordena primero la más antigua. Si tiene varias en un mismo año, se escribe una letra minúscula después del año (1990a, 1990b).

ü Si el apellido del autor es compuesto, se ordena según el prefijo (De La Torre, Del Moral).

ü Si el autor es una razón social se ordena de acuerdo a la primera palabra significativa. Ejemplo The British Psychological Society (se ordena por la B).

ü Las obras de dos (2) autores se escriben en español unidos por una “y”. En inglés por un “&”. Ejemplo (Arias y Soto) (Glesne & Peshkin).

ü Al final de una cita, el punto va después del paréntesis. Ejemplo (Peña, 2000, p. 50).

ü Citas con menos de 40 palabras: El término paradigma lo definen diversos autores de la siguiente manera “es una red de creencias teóricas y metodológicas entrelazadas que permiten la selección, evaluación y crítica de temas, problemas y métodos” (Rivas, 1995, p. 209). O también: …diversos autores entre ellos Rivas (1995) definen el paradigma de la siguiente manera: “…problemas y métodos” (p. 209).

ü Citas con más de 40 palabras. Martínez (1993) encontró lo siguiente:

La ciencia resulta incapaz de entenderse a sí misma en forma completa, aunque puede ayudar en la comprensión de ese proceso. Su mismo método se lo impide. Ello exige el recurso a la metaciencia. Pero la metaciencia no es ciencia como la metafísica.

Instrucción Militar UNEFA

1.Orden cerrado

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El orden cerrado o la instrucción de orden cerrado consiste en la instrucción militar destinada a enseñar al personal militar cómo moverse y desplazarse formando una unidad cohesionada en situaciones de no combate, las distintas formaciones que puede usar dicha unidad para desplazarse, y como pasar de una a otra.

En las fuerzas armadas actuales, la instrucción en orden cerrado es la primera que recibe un soldado con una doble finalidad: enseñarle los rudimentos básicos del desplazamiento de tropas, e introducirle en el ambiente de obediencia y subordinación a sus mandos necesario para integrarse en una unidad militar. Una vez completada la instrucción de orden cerrado, el soldado recibe la instrucción de combate, aunque a veces se llevan ambas instrucciones de forma simultánea.

Importancia [editar]

El orden cerrado juega un papel preponderante en la formación básica, al crear y desarrollar hábitos como el de la disciplina, el respeto, la obediencia y la subordinación, así como también la moral y el espíritu de cuerpo. La disciplina se manifiesta en la precisión y la marcialidad; por ello hay que cuidar de los más mínimos detalles porque contribuye a formar un único cuerpo capaz de cumplir misiones en cualquier circunstancia.

El orden cerrado no es un fin, sino un medio para lograr un fin. En situaciones de emergencia, la ejecución rápida de los movimientos puede no ajustarse al orden y a la precisión de los mismos, ya que el objetivo en estos casos es su pronta ejecución.

Objeto [editar]

El objeto del orden cerrado es:

  • Permitir al Comandante el desplazamiento de su unidad de un lugar a otro o de una formación a otra de manera ordenada.
  • Proporcionar formaciones simples, a partir de las cuales se puedan tomar disposiciones para el combate rápidamente.
  • Ayudar al robustecimiento de la disciplina, incluyendo hábitos de precisión y obedencia a las órdenes del comando.
  • Incrementar la moral del cuerpo militar desarrollando el espíritu de cohesión.
  • Proporcionar a los superiores jerárquicos prácticas cotidianas en el comando directo a sus subalternos.
  • Es la base de la disciplina, donde los reclutas aprenden a recibir órdenes y a cumplirlas.

• 2. Los Movimientos a Pie Firme

Definido como:

Son el conjunto de posiciones o movimientos ejecutados por los integrantes de la institución militar, y que tienen por objeto el desarrollo o continuación de las ordenes dadas por el comandante o quien dirige el grupo, así como la ejecución de ciertas conductas de respeto y cortesía desplegada hacia los miembros de la institución

Los Movimientos a Pie son los siguientes:

• Posición fundamental: se desarrolla desde la posición a discreción, y cuando se da con la expresión de la voz: Atención...firr , en ese momento el sujeto ejecuta los siguientes movimientos para configurar esta posición: .- Se cuadra con rapidez.

2.- Levanta ligeramente el talón del pie izquierdo, e inmediatamente lo junta con el pie derecho, y simultáneamente junta las manos mientras permanece inmóvil y callado. Para que el movimiento se de correctamente se debe:

2.1.- Tener los talones alineados y juntos.

2.2.- Las puntas de los pies igualmente vueltas hacia fuera formando un ángulo de 45 grados.

2.3.- Las piernas tensas y el cuerpo erguido e inclinado ligeramente hacia delante.

2.4.- El peso repartido sobre ambos pies.

2.5.- El pecho hacia fuera con naturalidad.

2.6.- El abdomen recogido.

2.7.- Los hombros a la misma altura y hacia atrás.

2.8.- La barbilla recogida.

2.9.- La cabeza levantada.

2.10.- La mirada fija al frente.

2.11.- Los brazos a ambos lados del cuerpo, ligeramente arqueados y hacia delante.

2.12.- La palma de la mano hacia adentro y apoyada en los muslos con los dedos extendidos juntos, quedando los dedos medios sobre la co La razón de ser de esta posición fundamental es la atención, y el sujeto debe permanecer alerta para reaccionar ante la voz de mando siguiente. Esta posición debe ser ejecutada de forma costura lateral del pantalón.

obligatoria, antes de iniciar cualquier otro movimiento del orden cerrado, y el individuo para considerar que ha realizado la posición de forma correcta debe estar en silencio y sin realizar ningún movimiento.

• Posición a discreción: se ejecuta desde la posición fundamental, y cuando es pronunciada la expresión: ¡A discreción! (Hacer link a un gif que represente lo descrito en los pasos que siguen ) , en ese momento:

1.- Se adelanta el pie izquierdo en la dirección indicada por la punta del pie.

2.- Simultáneamente se cruzan los brazos detrás del cuerpo y se apoyan las manos debajo de la cintura, agarrando la muñeca izquierda con la mano derecha.

3.- La mano izquierda debe quedar empuñada.

El sujeto debe permanecer en silencio y en el lugar donde ejecuta la posición, debe descansar el peso de su cuerpo sobre el pie que tiene detrás y siempre debe mantener la vista al frente. Si el sujeto desea descansar debido al peso de su cuerpo, solo debe cambiar la posición del pie, juntando ambos y colocando el pie contrario hacia atrás.

Saludo: es un gesto obligatorio de respeto y cortesía de parte del subalterno para con el superior, y este tiene el deber de contestarlo. Es una obligación para todos los miembros de la Fuerza Armada Nacional, independientemente de su grado jerárquico o componente. Al igual que los todos los movimientos revisados tienen una formalidad para su ejecución

.- El sujeto que lo va a ejecutar debe levantar con energía la mano derecha, hasta tocar con el dedo medio el borde inferior derecho del cubrecabeza, al nivel de la sien.

2.- La mano debe seguir la prolongación del antebrazo con la palma hacia abajo y los dedos deben estar extendidos y juntos.

3.- El codo debe estar a la altura de los hombros y en ese mismo plano de éstos.

4.- La vista debe estar dirigida al frente.

5.- Se baja con rapidez la mano derecha y se recupera la posición fundamental.

Desde la posición fundamental se realiza el saludo a la voz de: ¡con vista al frente!, a la derecha, a la izquierda . Esto se da de la siguiente forma:

1.- El sujeto ubicado en la posición fundamental ejecuta la primera parte del saludo.

2.- Gira la cabeza del frente hacia el costado izquierdo o derecho según la indicación, esto lo realiza sin descomponer la posición de los hombros y girando la cabeza 45 grados aproximadamente hacia el costado indicado, y permanece así hasta que sé de la voz de firr...

3.- Luego se gira la cabeza al frente.

4.- Recupera la posición fundamental.

• Giros y medios giros: se ejecuta a diferentes voces: 1.- A la derecha: (Hacer link a un gif que represente lo descrito en los pasos que siguen ) cuando se oye la voz ¡A la de... re! se realizan los siguientes movimientos:

• Se levanta el talón de pie izquierdo ligeramente, mientras la planta del mismo pie hace presión sobre el suelo y se da al cuerpo el impulso requerido para girar un cuarto (1/4) de círculo a la derecha. El talón derecho sirve de apoyo, pues la punta de pie se levanta un poco para realizar el giro.

• Se separa el pie izquierdo del suelo y se une el talón de ese pie con el talón del pie derecho para ejecutar la posición fundamental, sin hacer flexión de las piernas ni de las manos.

2.- A la izquierda: (Hacer link a un gif que represente lo descrito en los pasos que siguen ) se ejecuta al pronunciarse la voz ¡Media... vuel! , de la siguiente forma:

Se gira media circunferencia por la izquierda apoyándose sobre el talón izquierdo y la planta del pie derecho.

• Se lleva el talón derecho hasta juntarlo con el izquierdo, manteniendo las piernas tensas y sin despegar las manos.

3.- Medio giro: (Hacer link a un gif que represente lo descrito en los pasos que siguen ) se ejecuta a la voz de ¡A media de... re - iz... quier! , y se realiza de la siguiente forma:

• Realizando un giro de un octavo (1/8) de circulo. El talón derecho sirve de apoyo, pues la punta de pie se levanta un poco para realizar el giro.

• Alineación y cobertura: se ejecutan de la siguiente forma:

La Cobertura (Hacer link a un gif que represente lo descrito en los pasos que siguen ) se ejecuta a la voz de ¡Cubrirse! y se desarrolla de la siguiente forma:

1.- Los sujetos se colocan uno detrás del otro a una distancia de un metro aproximadamente.

2.- Los sujetos que ocupan las primeras posiciones de la segunda, tercera y cuarta hilera, levantan el brazo izquierdo para tomar el intervalo y alinearse.

3.- Todos permanecen en su posición hasta la voz de ¡Firmes! cuando adoptan la posición fundamental.

La Alineación (Hacer link a un gif que represente lo descrito en los pasos que siguen ) se ejecuta a la voz de ¡Alinea... ar! y se desarrolla así:

1.- Todos los sujetos levantan el brazo izquierdo, menos el ultimo individuo de cada fila, el cual se alinea por el hombro base y permanece con la vista hacia el frente.

2.- Todos los demás sujetos giran a la derecha. .- A la voz de ¡Vistal... fren! todos adoptan la posición fundamental.

Para que la alineación se ejecute por la izquierda, se debe usar la voz Por la izquierda alinear , y se da el mismo procedimiento.

• Movimientos sobre la marcha: se desarrolla por medio de varios movimientos o pasos, estos son:

• Ruptura de la marcha: que se ejecuta desde la posición fundamental se inicia la marcha al paso con compás al darse la voz ¡De fren… mar! , y tiene 2 momentos:

1.- A la voz preventiva, se carga ligeramente el peso del cuerpo sobre el pie derecho, sin dejar de adoptar la posición fundamental, de forma de tener el pie izquierdo libre para iniciar la marcha.

2.- A la voz ejecutiva: de la siguiente forma:

.1.- Por medio del impulso sobre la punta del pie derecho, se debe adelantar la pierna izquierda extendida en un ángulo de 45 grados aproximadamente.

2.2.- La punta del pie hacia delante y a una altura de 50 centímetros aproximadamente.

2.3.- La mano izquierda separada unos 10 centímetros de la pierna.

2.4.- El antebrazo derecho debe estar ubicado por delante de la cintura con la mano extendida, los dedos juntos y apuntando a la izquierda a 10 centímetros aproximadamente, delante de la hebilla del cinturón y el codo levantado.

2.5.- Se apoya con fuerza el pie izquierdo en el suelo a unos 75 centímetros de su ubicación inicial. Simultáneamente se colocan la planta y el talón del pie y se apoya el peso del cuerpo sobre ese pie.

2.6.- La pierna derecha permanece tensa y el pie apoyado en su punta, con el talón en alto.

• Paso con compás: se ejecuta desde la posición fundamental a la voz ¡De frente! , y con el paso con compás con la ruptura de la marcha. Debe reunir los siguientes elementos1.- Los pasos deben tener una longitud de 75 centímetros aproximadamente.

2.- Deben darse entre 90 y 110 pasos por minuto.

3.- Es obligatorio para todos los movimientos del orden cerrado, bien sea en desfiles o marchas por zonas pobladas y para todo grupo que sea mayor a 2 sujetos.

4.- Debe marcharse sobre una línea perpendicular al plano de los hombros, y con naturalidad y aire marcial.

5.- Los brazos deben llevar un movimiento natural, alternándose, sin flexión y desde atrás de la costura del pantalón y hasta la altura de la hebilla del cinturón.

6.- Los dedos de la mano deben ir juntos y extendidos.

7.- La cabeza debe ir erguida y la vista al frente. Paso sin compás: es diferente del paso con compás en el ritmo, y además se ejecuta a la voz de ¡Paso sin compás! Si se desea regresar al paso normal se debe dar la voz de ¡Paso con compás … mar!

• Paso de camino: es el mismo paso sin compás, la diferencia entre uno y otro radica en que acá se le permite a los marchantes reír, cantar, hablar. Y si se desea que retomen el paso normal se le debe dar la voz de ¡Paso con compás!

• Paso atrás: se inicia desde la posición fundamental y se ejecuta a la voz de ¡Tantos pasos atrás … mar! Se desarrolla en dos pasos:

1.- En la voz preventiva: en la cual se carga el peso del cuerpo ligeramente sobre el pie derecho.

2.- En la voz ejecutiva: en la cual se retrocede el pie izquierdo unos 50 centímetros , hasta asentarlo de nuevo, y en este momento se recoge rápidamente la pierna derecha para asumir la posición fundamental, y así sucesivamente hasta completar el número de pasos indicados. Los pasos dados hacia atrás no deben ser mayores de 5 pasos.

• Paso lateral: se ejecuta a la voz de ¡Tantos pasos laterales a la derecha – izquierda… mar! , y el movimiento se inicia desde la posición fundamental juntando la pierna contraria y así sucesivamente. Las manos permanecen pegadas y los desplazamientos laterales no deben ser mayores de 5 pasos.

Medio paso: se ejecuta a la voz de ¡A medio paso… mar! , y en ese momento se inicia o se reduce la marcha a una longitud de 35 centímetros más o menos, manteniendo distancia. Si se desea que se regrese al paso normal se da la voz de ¡Paso normal mar!

• Marcar el paso: esto se da desde varias posiciones o en la marcha:

1.- Desde la posición fundamental: se ejecuta a la voz de ¡marquen el paso… mar! , y en ese momento se inicia el movimiento sin avanzar, levantando los pies alternadamente a 30 centímetros aproximadamente, de forma que el muslo quede horizontal y en ángulo recto con la pierna. La punta del pie se dirige hacía abajo, para apoyarla primero al asentarse éste, la oscilación de los brazos debe realizarse normalmente.

Si se da la voz ¡De frente! antes de la voz ¡Marquen el paso… mar! , entonces se rompe la marcha y se inicia el movimiento al asentar el pie derecho.

2.- Sobre la marcha: se comienza la ejecución al darse la voz Marquen el paso… mar! , y se inicia al asentarse cualquiera de los pies, se da un paso más y se detiene al colocarse nuevamente el pie con el que se inicio la marcha.

3.- Hacer alto: se ejecuta a la voz de ¡Soldado… al! , en ese momento se detiene la marcha y se recupera la posición fundamental.

4.- Continuar la marcha: se reinicia cuando se da la voz ¡De frente… mar! , dada al asentarse el pie izquierdo, se asienta el derecho y se rompe la marcha después de colocar nuevamente ese pie.

• Cambiar el paso: se ejecuta a la voz de ¡Cambiar de paso! , en ese momento se dan 2 pasos mas si la voz ejecutiva fue en el derecho, inmediatamente se adelanta el pie derecho hasta situarlo detrás del izquierdo y se prosigue con la marcha.

• Hacer alto: se procede en los siguientes casos:

1.- A la voz del individuo, escuadra, pelotón, compañía u otro.

2.- A la voz ejecutiva se asienta el paso más de lo normal.

3.- A la voz ejecutiva dada en el momento en que se asienta el pie izquierdo, para luego llevar el derecho a unirse con ese y recuperar la posición fundamental. Si es impartida la voz ejecutiva en el momento en que se asienta el pie derecho, se deben dar 3 pasos hasta asentar el pie izquierdo y luego hacer al

3.Las Voces de Mando

Estas se pueden definir como

Una orden emanada del Comandante de la tropa o unidad y se manifiesta oralmente, en la jerga militar. Es la orden oral dada por el Comandante o quien haga de sus veces.

Esta orden llamada "voz de mando" puede ser:

• Voz de mando preventiva: tiene por objeto indicar el movimiento que se va a realizar. Cuando sea necesario esta voz preventiva indicará la unidad que la va a ejecutar. Un ejemplo de ésta lo representa la expresión: Atención... , o la expresión

• Voz de mando ejecutiva: cuyo objeto es la indicación del momento preciso en que se va a ejecutar el movimiento. Un ejemplo de ello sería la continuación de las expresiones presentadas en la voz de mando preventivo, expresiones como: De frente... mar… , o la expresión, Media... vuel…, Al hombro... arr

En algunas ocasiones estas voces de mando se integran en una sola, para dar cabida a expresiones como: Arma al portafusil , ó, Atención presenten armas . La importancia de la Voz de mando radica en que dependiendo de la precisión o fuerza de la voz que dirige, se llevaran a cabo con perfección, sincronía y en orden, los movimientos que deban ejecutarse. De tal forma que la voz debe reunir los siguientes elementos para que sea considerada efectiva:

  • Debe ser audible , es decir, debe ser escuchada por todos los integrantes de la tropa.
  • Deber ser inteligible , o en otras palabras, debe ser clara para de esa forma no dar cabida a confusión.
  • Debe ser variada , el tono de voz debe ser intensificado gradualmente para evitar la monotonía.
  • Debe darse la cadencia , es decir, el intervalo adecuado entre la voz preventiva y la ejecutiva, de manera que los integrantes de la tropa sepan calcular el tiempo en que se dará la voz ejecutiva.
  • Debe ser enérgica , en el preciso instante y en tono seco. Esto denotaría la seguridad del comandante o quien dirige la tropa.

4. Definir: Ejercito, armada, aviación, reserva y guardia nacional

El Ejército venezolano o también llamado fuerzas terrestres es el primer componente de La Fuerza Armada Nacional y se puede definir como:

Un componente de la fuerza armada nacional conformado por un conjunto de instalaciones y unidades operativas que tienen por objeto todo lo relacionado con las operaciones militares destinadas a la defensa terrestre del territorio nacional, todo ello en correcta concordancia y cooperación con los demás componentes militares.


Las unidades del ejército están integradas por armas y servicios estructurados en unidades de combates, unidades superiores, tácticas, fundamentales, básicas y elementales. Además de esto cuenta con una serie de instalaciones y establecimientos de apoyo, tales como:

• Los cuarteles.
• Los fuertes.
• Las bases de logísticas.
• Centros educativos.
• Construcciones fijas para los institutos.
• Talleres.
• Depósitos.
• Unidades de adiestramientos.

Armada

Un componente de la fuerza armada nacional constituido por un conjunto de instalaciones y unidades operativas que tienen por objeto todo lo relacionado con las operaciones militares requeridas para la defensa naval de los espacios acuáticos de la nación en coordinación con los demás componentes militares.


Sus unidades operativas están conformadas por zonas navales, comandos navales y operativos, unidades y servicios navales, aeronavales, de guardacostas y de infantería de marina. Así como de una serie de instalaciones como:


Faro Isla San Carlos

• Bases navales.
• Bases aeronavales.
• Puestos navales y fluviales.
• Estaciones y apostaderos.
• Centros educativos.
• Construcciones fijas para los institutos.
• Talleres.
• Depósitos.
• Unidades de adiestramiento. Servicios
navales; entre otras instalaciones

Aviación

Un componente de la fuerza armada nacional conformada por una serie de unidades operativas e instalaciones y establecimientos de apoyo que tiene por objeto la defensa aeroespacial de los espacios aeroespaciales de la nación.


Las unidades operativas de la aviación militar esta representada por los comandos, grupos y zonas aéreas, así como los escuadrones, escuadrillas y patrullas. También cuenta con una serie de edificaciones o instalaciones necesarias para desarrollar sus funciones, como lo son:



• Las bases aéreas.
• Las instalaciones fijas para los institutos.
• Los centros educativos y de adiestramiento.
• Depósitos.
• Talleres.
• Edificaciones logísticas, entre otras instalaciones.

La Reserva Nacional su puede definir como:

Un componente especial de la Fuerza Armada Nacional que tiene por objeto la complementación de la Fuerza Armada Nacional Activa, así como llenar los reemplazos de personal existente en los diversos componentes de la Fuerza Armada.


Se puede señalar entonces como base constitucional de esta institución el artículo 326 de la Constitución Nacional , ya que allí se señala la corresponsabilidad que debe existir entre el Estado y la Sociedad Civil en cuanto a la Seguridad Nacional.

La Reserva tiene entre sus objetivos específicos:
1. La consolidación del nuevo pensamiento militar.
2. Aumentar la preparación y eficacia de la Fuerza Armada Nacional.
3. Reestructurar la organización militar de acuerdo a la Constitución Nacional.
4. Incorporar a la reserva en el trabajo social del gobierno.
5. Fortalecer la unidad cívico-militar.

Guardia nacional

Un componente de la fuerza armada nacional que está conformado por una serie de unidades instalaciones y establecimientos de apoyo que tienen por objeto coadyuvar con el mantenimiento del orden interno y la colaboración en el desarrollo de las operaciones militares en conjunto con los demás componentes.

Las unidades que conforman la guardia nacional están representadas por comandos territoriales y regionales, destacamentos, unidades fundamentales y básicas, unidades funcionales de servicios generales, de apoyo y especializados. Además de esto, cuenta con instalaciones tales como:
• Cuarteles.
• Puntos de control.
• Bases logísticas.
• Puestos.
• Centros educativos, entre otras edificaciones.